Sin previo debate, el Pleno del Congreso eligió ayer a Luis Alarcón Quintana, Gerardo Eto Cruz, Vladimir Paz de la Barra y Javier Ríos Castillo como nuevos integrantes del Tribunal Constitucional (TC), en medio de negociaciones y componendas políticas de última hora, que motivaron la protesta de los miembros de las bancadas de Unidad Nacional (UN) y de la Alianza Parlamentaria (AP) por la designación de algunos de estos magistrados.
La decisión se tomó luego de que la presidenta del Congreso, Mercedes Cabanillas, le exigiera a Aurelio Pastor, presidente de la comisión evaluadora, de manera enérgica, que presentara la fórmula "porque el Parlamento tiene que tomar una decisión hoy (ayer)".
La fórmula ganadora propuesta por la comisión contó con el respaldo de 84 votos de los apristas, fujimoristas, nacionalista y upepistas. La medida fue rechazada por Raúl Castro (UN) y por Yonhy Lescano (AP) por considerar que se había producido una "apristización" del TC, ya que al actual magistrado Carlos Mesía se sumarán ahora Alarcón y Ríos.
Lescano, quien integró la comisión evaluadora, lamentó que se haya elegido al candidato del fujimorismo -que contó con el apoyo decisivo del Apra- Javier Ríos, en momentos en que existen procesos judiciales importantes contra Alberto Fujimori. El parlamentario fujimorista Rolando Sousa admitió que Ríos gozaba de la simpatía de su bancada. No obstante, por la tarde negó que ellos lo hayan propuesto.
Por su parte, Mauricio Mulder rechazó que exista una apristización del TC, aunque reconoció que Alarcón fue militante del Apra hasta hace dos años.
A su turno, Pastor defendió la elección y recordó que los candidatos también obtuvieron la aprobación previa de UN y de la AP. Incluso, resaltó que Ríos estaba en la fórmula presentada por UN.
ANTECENDENTES.
Lo sorprendente de esta elección es que, contra todos los pronósticos, los nombres de Ríos y de Paz de la Barra fueron incluidos a último momento en la fórmula ganadora, desembarcando a Ernesto Álvarez, pese a que, hasta hace unos días, era uno de los tres favoritos para ocupar una plaza en el TC, junto con Alarcón y con Eto.
Ríos entró en la fórmula final a pesar de que fue acusado por defraudación tributaria y apropiación ilícita de dinero por una universidad de la capital y luego, absuelto por el Poder Judicial tras haber permanecido en Estados Unidos varios años. Según un reporte de Prensa libre, fue también acusado de extorsión y secuestro.
Y por un reporte de Infocorp, de abril pasado, tiene además una deuda en cobranza coactiva por más de 438 mil soles.
En declaraciones a La Hora N, el flamante integrante del TC admitió la deuda, pero negó que se haya fugado del país a la espera de que prescribieran los delitos en su contra.
En tanto, a Paz de la Barra se le abrió un proceso judicial por haber extraviado, en 1985, cuando era juez, el expediente del narcotraficante colombiano Evaristo Porras, alias Papá Doc. En determinado momento, incluso, se pidió su captura judicial.
Por esta razón, Javier Bedoya de Vivanco (UN) consideró que en este proceso de elección -caracterizado por la falta de transparencia al no publicarse los resultados de las evaluaciones- no se respetó la meritocracia. "La elección no es por mérito sino por acuerdo político. Los que han sido elegidos no reflejan los primeros lugares de calificación", aseguró.
Inclusive Lescano, tras tomar conocimiento del almuerzo que sostuvo Ríos con Agustín Mantilla, el martes último, fue más allá y advirtió que los antecedentes de Ríos podrían motivar que se presente, ante el Pleno, un recurso de nulidad de la votación de ayer.