Agustín Mantilla Campos. Su sola mención desata en el Gobierno un torbellino de epítetos, exclamaciones o silencios significativos. Ahora, luego del escándalo suscitado tras el almuerzo que compartió con Óscar López Meneses, dos altos oficiales del Ejército y el abogado -y efímero juez del Tribunal Constitucional- Javier Ríos Castillo, los apristas no saben qué decir cuando se pronuncia su nombre. Ahora último, se mostraron fastidiados por las declaraciones que dio desde Trujillo, donde, luego de dejar flores a la tumba de Víctor Raúl Haya de la Torre, expresó su interés por volver al partido y colaborar con el actual gobierno.
UN ROSTRO EN LA OSCURIDAD.
En setiembre de 2006, y a menos de 60 días de instalado el régimen, se difundió un video del 29 de julio en el que Mantilla aparecía ante la base aprista de Pueblo Libre -en la que milita, aun cuando fue expulsado del partido- invocando paciencia a sus compañeros. Cual padre bonachón, Mantilla les aseguró que llegarían tiempos mejores, donde todos obtendrían un puesto en el Estado. Y, refiriéndose al momento en que recibió US$30 mil de manos de Vladimiro Montesinos, remató entre aplausos: "Solo me limito a decir que cumplí órdenes, y que acepto las consecuencias".
Dos meses después, en Trujillo, los medios lo sorprendieron almorzando con diversas autoridades apristas, entre ellas, el presidente regional Homero Burgos y el alcalde Martín Sifuentes (hoy en Fonafe). Luego, en febrero de este año y con ocasión del arribo de Luis Alva Castro al Ministerio del Interior, Mantilla le ofreció públicamente sus servicios. A comienzos de abril, reapareció en Chimbote, cómodamente resguardado por la Policía Nacional, cuyos agentes posaron a su lado en las fotos.
Así, todo se movía entre la consternación pública y el anecdotario partidario hasta el almuerzo del martes 12, cita que puso en evidencia la solidez de sus vínculos con uno de los principales operadores políticos de Vladimiro Montesinos.
EL LARGO BRAZO DEL COMPAÑERO MANTILLA.
Basta que los medios comiencen a indagar sobre el peso de Mantilla al interior del aprismo para que la respuesta oficial sea negativa. Jorge del Castillo, Mauricio Mulder y Mercedes Cabanillas, los tres dirigentes que secundan al presidente Alan García, cierran filas. García, consultado por las andanzas de su ex ministro y secretario personal, definió como "especulación malvada" cualquier aseveración en ese sentido.
Sin embargo, el mandatario sabe que uno de sus colaboradores más cercanos, el discreto Ricardo Pinedo, no solo trabajó con Mantilla cuando este fue congresista, sino que nunca abjuró de su amistad y ha reconocido públicamente que lo visitó varias veces en San Jorge. Para un sector del Ejecutivo es obvio que si Mantilla quisiera enviarle algún mensaje al presidente -más allá de los que envía cada vez que aparece ante la prensa-, Pinedo sería el hombre indicado para transmitirlo.
Y aunque lo nieguen, esa misma maldad es la que ahora pretende respirarle en la nuca a Mulder. Fuentes de su entorno reconocen que Omar Quesada, ex presidente regional de Ayacucho y actual director ejecutivo de Cofopri, aspira a disputarle la Secretaría General del partido con el apoyo decisivo de bases y personajes que siguen vinculados a Mantilla.
Una de ellas, quizá la más visible, sea la de Pueblo Libre, distrito donde los hermanos Carlos y Manuel Arana Vivar han impuesto su hegemonía. A esta se le han atribuido las pintas que aparecen en distintos puntos de Lima exigiendo un nuevo congreso nacional para renovar la dirigencia del partido.
Si bien la gente de Mulder asegura que esa disputa no les preocupa, no dejan de mirar con recelo las movidas que tienen lugar en el Ministerio de Vivienda, entidad en la que la presencia de compañeros vinculados a Mantilla es creciente. La presencia de los Arana (en especial de Carlos, que ha sido viceministro de Vivienda y jefe de Agua para todos), y en menor medida de Guillermo Viaña -célebre hace unos meses por participar en los incidentes en que militantes del PAP retuvieron y amenazaron a periodistas de La ventana indiscreta- y de Mayta Cápac Alatrista, joven regidor metropolitano quien también figura en los registros del Banco de Materiales, alienta las dudas.
Empero, el ministro Hernán Garrido Lecca niega tajantemente la injerencia mantillista en su sector. Sin embargo, lo que resulta evidente para muchos compañeros es que Mantilla ha hecho sentir su presencia paulatinamente, sin que esto signifique que aquellos a los que llega o podría llegar participen de una suerte de cosa nostra aprista. Un miembro del Comité Ejecutivo del partido que prefirió el anonimato lo definió así: "Mantilla es un compañero que se equivocó, pero que también hizo bastante por la gente del partido. Para muchos compañeros, un aprista jamás abandona a otro aprista. Recuérdelo".
Diversas voces consultadas coincidieron en que dentro del Congreso también hay arietes afines a Mantilla. El más visible es la congresista Nidia Vílchez (Junín), cuyo hermano, incluso, fue sindicado de pertenecer al Comando Rodrigo Franco. Vílchez es una figura joven con perfil propio y cercano al mandatario. Hace poco, criticó públicamente al gabinete Del Castillo "porque los ministros no van al ritmo del presidente". Otra cara nueva, a la que Mantilla podría tener cierta llegada, es la del viceministro Javier Barreda -surgido de la base de Pueblo Libre-, quien trabajó cerca de este en el Congreso durante el período 1995-2000.
Una de las últimas fichas que se considera movida por sectores cercanos a Mantilla ha sido Víctor López Orihuela, ex secretario general del Ministerio de Vivienda -y salpicado por el escándalo de la presunta compra de contenidos periodísticos que investiga el Congreso y la Contraloría-, quien migró hace tres semanas a Interior para ocupar la Dirección General de Gobierno. Su llegada dejó fuera de juego a Javier Morán, hombre de confianza del premier. En Alfonso Ugarte creen que con una cabecera de playa en el Mininter la mira mantillista está puesta ahora en el Ministerio de Agricultura, pese al ingreso de un titular independiente en esa cartera. Las próximas semanas permitirán otear cómo se mueven las piezas del ajedrez aprista y qué posiciones ganan los peones de Mantilla.