Santiago de Chuco, la tierra que vio nacer a César Vallejo y al mítico guerrillero de los años 60 Luis Felipe de la Puente Uceda, asume hoy un protagonismo inesperado vinculado al escándalo que envuelve a la legisladora aprista Tula Benites Vásquez. En ese pueblo de la sierra liberteña se puede encontrar la vinculación entre el ex presidente de la Corte Suprema de Justicia Walter Vásquez Vejarano y la mujer que retiraba dinero con la tarjeta bancaria de Juan Carlos Cuadros Noriega, el auxiliar fantasma de la representante trujillana. Vásquez Vejarano es tío de Benites y quien le recomendó a Cuadros.
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llegó hasta esta localidad para buscar a Clemencia Ulloa Gavidia, identificada por el propio Cuadros como la persona que usaba su tarjeta bancaria en Trujillo y hacía los retiros de la cuenta en la que el Congreso de la República depositó su sueldo entre agosto y diciembre de 2006. Nuestra presencia coincidía con las celebraciones por el Día de Santiago Apóstol, patrono de este pueblo.
Con la colaboración de los propios pobladores, llegamos hasta el inmueble ubicado en la esquina de las calles Bolognesi y Trilce -que la propia señora acredita como domicilio- y encontramos en el lugar al mismísimo Vásquez Vejarano.
Nuestro propósito era recoger el testimonio de la señora Ulloa Gavidia sobre su relación con Cuadros Noriega y con la parlamentaria Benites, sobre las veces que realizó retiros de un sueldo pagado por el Congreso y para que aclarara en qué momento entregaba el dinero al dueño de la tarjeta.
Los pobladores aseguraban que la referida señora estaba en la vivienda. La habían visto ingresar momentos antes de nuestra llegada y no había salido. Preguntamos por ella en el interior del local, pero la negaron.
IRACUNDO MAGISTRADO.
Lo inesperado vino después. Mientras esperábamos fuera del inmueble -en plena vía pública- a que la señora Ulloa saliera, unos jóvenes tomaban fotos a este redactor y al reportero gráfico. La respuesta fue igual: también les tomamos fotos y continuamos con la espera. Para entonces ya habíamos confirmado la presencia del ex presidente de la Corte Suprema en el interior y efectivos policiales merodeaban el lugar y señalaban a los periodistas.
Repentinamente, un iracundo Vásquez Vejarano salió de la vivienda y avanzó directamente hacia nosotros. "¿Qué quieren?", gritó sin permitir el inicio del diálogo. Al notar que el reportero gráfico registraba el momento, intentó cubrir con su mano el lente de la cámara. Una joven nos impidió acercarnos y, como Vásquez Vejarano no quería declarar, nos retiramos del lugar. Nadie le faltó el respeto y el encuentro fue en la calle.
Si el magistrado -natural de Santiago de Chuco- estaba alojado en el inmueble, que es de su propiedad, con motivo de las fiestas patronales, no tenía por qué reaccionar de esa manera, como si ocultara algo. Por el contrario, como funcionario público y hombre de justicia, debería respaldar que Clemencia Ulloa aclare la situación en un caso que es de su conocimiento porque su sobrina es la principal involucrada.
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simplemente fue a recoger testimonios sobre un caso que es de conocimiento y de interés público.
LA CONEXIÓN.
Lo cierto es que existe un círculo que relaciona a Tula Benites, a Juan Carlos Cuadros Noriega, a Clemencia Ulloa y a Vásquez Vejarano, con lo cual no estamos acusando al magistrado por los delitos que se le imputan a su sobrina y que son motivo de un proceso de acusación constitucional en el Congreso.
Como se recuerda, Cuadros había confesado a
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que sus vínculos con el magistrado lo llevaron a figurar en la planilla de la parlamentaria trujillana. Incluso, refirió que cuando Benites no le cumplía el acuerdo monetario por haber entregado la tarjeta bancaria, su contacto le comentó: "Ya te van a dar".
A ello se agrega las declaraciones de otro ex trabajador de la congresista trujillana, Eli Orlando Barreto Rojas, quien afirma que una vez vio a Cuadros en el despacho de la legisladora y, cuando preguntó por él, se le dijo que "trabajaba para Tula Benites en el Poder Judicial".
Ante la Comisión de Ética del Congreso, el empleado fantasma reveló que la persona que "lo ayudaba" con los retiros bancarios en Trujillo era Clemencia Ulloa, quien vive y trabaja en Santiago de Chuco.
La interrogante que no ha podido ser respondida por Benites ni por Cuadros hasta ahora es ¿por qué dicho trabajador fantasma no usaba los cajeros electrónicos del Banco Continental instalados en los diferentes edificios del Poder Legislativo en Lima? Según la versión de Cuadros, este iba a Trujillo pero, paradójicamente, no era él quien retiraba el dinero del cajero ubicado en las calles del centro de esa ciudad sino que le encargaba a una mujer, que vivía a seis horas de distancia, para que lo hiciera.
La propia parlamentaria ha admitido que Cuadros ayudaba a Clemencia Ulloa en sus gestiones ante el Apra. Lo curioso en esta revelación es que la señora tiene problemas serios con el partido de gobierno.
Las indagaciones efectuadas en Santiago de Chuco determinan que Ulloa viaja los fines de semana a Trujillo. Tiene una propiedad en la capital de La Libertad, pero su vida la desarrolla en la ciudad de Vallejo, donde -por cierto- no hay cajeros del Banco Continental.
Esta persona está vinculada a Vásquez Vejarano por la administración del referido inmueble, de propiedad del magistrado, donde funcionan varios negocios, entre ellos un hospedaje.
En una entrevista concedida al diario Correo de Trujillo, hace dos años, Ulloa Gavidia había afirmado que la familia del magistrado le tiene "cariño" y que le cedieron el inmueble en la modalidad de anticresis. Según sus propias palabras, "yo les doy dinero por la propiedad y todo lo que produzca es mío. Es un tipo de alquiler. Los negocios son míos".
¿QUIÉN ES?
Santos Clemencia Ulloa Gavidia no es una presencia casual dentro de este círculo. No solo administra el hospedaje sino que su vinculación con la parlamentaria es ampliamente conocida pues jefaturó su campaña electoral en la sierra de La Libertad a pesar de que había sido expulsada del partido por traición y fraude, entre otras imputaciones. Además, el inmueble de la calle Bolognesi fue utilizado como local de campaña de Tula Benites en Santiago de Chuco.
Fue militante del Apra e intentó postular a la alcaldía de esta provincia en las elecciones de 2002, pero fue expulsada.
Ulloa es la jefa de Abastecimiento de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) en dicha jurisdicción, y tiene en su contra múltiples denuncias, principalmente porque su negocio, Servicios Generales Patty, es el que abastece con servicio de fotocopiadoras y otros materiales de oficina a esta entidad pública, lo cual contraviene la Ley de Contrataciones y Adquisiciones del Estado. También ha ocupado la tesorería en esta dependencia regional del sector Educación.
Además, en Santiago de Chuco se le ha denunciado por nombramiento irregular, además de que la USE de esta localidad le ha abierto un proceso administrativo por un presunto incumplimiento de deberes, obligaciones y negligencia.
Lo curioso es que, pese a todos los cuestionamientos, denuncias y procesos abiertos en su contra ante los diferentes órganos de control, incluido el propio Congreso, ella continúa laborando en la UGEL.