| Dom. 19 ago '07

Post terremoto

En medio del caos que produce todo desastre natural como el terremoto reciente, muchos creen tener la idea para resolver la crisis. Abundan, entonces, recomendaciones y críticas al gobierno sobre cómo debe conducir el desafío.

Por ello, es entendible la incomodidad que transmite el gobierno -empezando por el presidente Alan García- ante las quejas de los damnificados y su difusión a través de los medios.

El que dicha reacción sea entendible, sin embargo, no la valida. Una situación tan dramática como la que experimentan las provincias de Ica implica que cualquier ayuda siempre será insuficiente.

Además, en estas desgracias los perjudicados principales siempre son los más pobres, quienes arrastran una mochila pesada de carencias previas al desastre. Esto implica que sus demandas nunca podrán ser satisfechas totalmente.

Los medios le pueden ser útiles al gobierno no solo para transmitir sus mensajes con rapidez -como ya está sucediendo- sino, también, para identificar algunas deficiencias urgentes como la creciente inseguridad en la zona del desastre.

Por ello, se equivocó el ministro del Interior anteanoche cuando negó los saqueos que la población denunciaba, y ha hecho bien el presidente al rectificar ayer y anunciar un incremento de las medidas de seguridad tal como se le requirió.

El gobierno debería prestarle más atención a su propio desempeño en la zona del desastre que al efecto de este en los medios. Al comienzo, es inevitable que, por las razones mencionadas previamente, su imagen saldrá maltratada. Lo relevante será, sin embargo, lo que ocurra dentro de unos meses, cuando exista la perspectiva para hacer un balance más sereno.

Por ello, el gobierno debería plantear su plan de emergencia y reconstrucción, y ejecutarlo al mando de un responsable de alto nivel, a tiempo completo, que debe ser designado prontamente.

También, ser comprensivo ante las quejas por la desesperación de la gente, y tolerante ante las críticas, porque su problema no está en los medios, sino en lo que realmente haga en Ica, Huancavelica y Ayacucho.




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