En medio de la desgracia del terremoto del miércoles pasado, continuaba progresando un escándalo que, de haberse concretado, habría mellado aun más el prestigio alicaído del Congreso: la nueva conformación de la Comisión de Fiscalización.
En lo que sin duda constituyó una decisión insensata y provocadora, se había aprobado un cuadro de comisiones que incluía en dicho grupo a cuatro congresistas denunciados por contratar a empleados fantasmas o a personas de un modo irregular.
Eran Tula Benites (Apra), Ricardo Pando (Grupo Fujimorista), Walter Menchola (Unidad Nacional) y José Anaya (UPP). Su ingreso a la Comisión de Fiscalización les otorgaría la posibilidad de negociar sus votos a cambio de favores en el momento de revisar sus propios expedientes.
En este contexto, ha hecho muy bien el presidente del Congreso, Luis Gonzales Posada, al anunciar ayer que, en su opinión, todo legislador sancionado o que tenga un proceso abierto no puede integrar las comisiones de Fiscalización, Ética o Acusaciones Constitucionales.
En el mismo sentido se pronunció antes el congresista aprista Luis Negreiros en alusión específica a Tula Benites. Ella misma había solicitado a su partido que se le incluyera en esa comisión, un pedido grotesco que delataba sus intenciones. Felizmente, ayer su bancada dio marcha atrás en el pedido.
Como se recuerda, este diario denunció a Benites, con pruebas sólidas que no han podido ser contrarrestadas, por contratar a un empleado fantasma que nunca se apareció por el Congreso.
Desde entonces, Benites ha tratado de evadir su responsabilidad apelando a sus conexiones políticas y con el Poder Judicial. Ha llegado, incluso, a abrirle un proceso ante el Gobernador de San Isidro -un compañero aprista- al redactor y al reportero gráfico de este diario que investigaron periodísticamente su falta, solicitando un pedido absurdo de garantías personales.
A pesar de las obvias amenazas de Tula Benites,
Perú.21
seguirá firme en su línea, la misma que ha mantenido desde que un día como hoy, hace cinco años, apareció por primera vez.