| Vie. 14 sep '07

Aviso de ocasión

Más allá del debate intenso por la consulta sobre el proyecto de Majaz, y del rechazo gubernamental al mismo, la decisión de Radio Cutivalú de no aceptar un aviso pagado del gobierno plantea un tema controversial con argumentos interesantes en ambos lados.

Para el gobierno, que promueve la actividad minera, estamos ante una censura evidente a la libertad de difundir sus ideas. Para Radio Cutivalú, que se opone a Majaz, significa una decisión legítima porque el comunicado no mencionaba al responsable, y mentía al sostener que un municipio no puede organizar una consulta pública o que la Defensoría del Pueblo la ha considerado improcedente.

Primero, como ha hecho notar el Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), un medio no está obligado por ley a publicar una publicidad de una entidad pública o privada, pero sí debería estarlo desde el punto de vista del respeto elemental a la pluralidad y tolerancia a la discrepancia. Cada medio, sin embargo, decide sus propias políticas que finalmente son juzgadas por su audiencia.

Las de

Perú.21

-que se enmarcan dentro de los Principios Rectores para los medios del Grupo El Comercio- se sustentan, primero, en que todo aviso debe necesariamente incorporar a un responsable; y, segundo, en que la publicidad también es información, si bien de carácter comercial, por lo que su veracidad es fundamental para cumplir la visión y misión del grupo y del medio.

Por ello, se establece que, de darse el caso, el director del diario tiene la potestad de decidir el retiro de toda aquella publicidad que contenga comunicados u otra información que vaya en contra de estos Principios Rectores.

De acuerdo con dichos criterios, la decisión de Radio Cutivalú sobre el comunicado del gobierno fue correcta. Queda la duda, sin embargo, si ha sido igualmente pulcra con otros avisos que se oponen a Majaz.

Y ya que estamos en el tema radial, es correcto que se cierren las estaciones ilegales, pero es sospechoso que esto ocurra cuando algunas de ellas se enfrentan al gobierno, como ha ocurrido ayer en Pisco y en abril en Chimbote.




EDICIONES ANTERIORES



Cerrar