El acuerdo no está finiquitado pues está pendiente de aprobación (se dice que el 30 de este mes) pero gran parte del camino ha sido recorrido. Gracias a las gestiones de la congresista León es posible que el cine peruano pueda tener un impulso.
Nuestra situación es insólita si se compara con la ayuda que el cine recibe en otros países. Uno de ellos es Argentina, que destina varias decenas de millones de dólares al año para apoyar proyectos de cine, lo que financia parcial o completamente muchas de las setenta películas que ese país produce en un año (en el Perú, en un buen año, producimos cinco o seis).
En Colombia, las empresas que apoyan el cine pueden deducir su contribución de su declaración de impuestos, lo que también ha supuesto un despegue de su industria.
El cine, como toda la producción cultural de un país, es un producto de exportación no solo económica sino, también, de imagen. Gracias al cine, un país está presente en el mundo. Estas son frases repetidas muchas veces. Como parece que pocos las escuchan, es necesario insistir en ellas.
La congresista León también ha sido quien ha apoyado la exoneración de los impuestos (un tecnicismo totalmente absurdo) a las regalías de los autores en la nueva Ley del Libro. Gracias a su empeño, el proyecto de esta ley ha sido presentado y debatido. Esperemos que su aplicación final sea mejor a la nula o casi nula que ha tenido la ley que nos rige.
Elvira de la Puente, en el congreso anterior, hizo una labor infatigable a favor de la Ley del Libro y de la defensa de los derechos de los actores. Pero son pocos los congresistas que han tomado interés en los temas culturales, quizá porque opinan que les interesa a pocos electores.
Están equivocados. El cine, la música, la danza, el teatro, la lectura son aficiones extendidas en todos los estratos sociales. Todo lo que hagan por el Perú y su cultura congresistas como Luciana León y antes Elvira de la Puente ha sido y será recordado por mucha gente.