| Jue. 27 dic '07

Conversación en la Catedral

Después del encuentro cordial entre García y Flores.

La coincidencia de Alan García y Lourdes Flores en la misa navideña celebrada en la Catedral de Lima, y el paseíllo que después hicieron ambos rumbo a Palacio de Gobierno, dio motivo para más de una especulación sobre el acercamiento entre sus respectivas agrupaciones en un día como el 25 de diciembre en el que tradicionalmente escasean las noticias políticas.

Sin embargo, sería una exageración arribar a conclusiones de ese tipo a partir de lo que solo parece constituir un acercamiento cordial entre dos rivales políticos que ya tienen varios años juntos -aunque no revueltos- en la brega por el poder.

Al margen de la cortesía mostrada por ambos, lo cual es muy positivo en un entorno político que suele estar marcado por el antagonismo salvaje, lo cierto es que, desde una óptica programática, las posiciones de Unidad Nacional (UN) y del Apra se han acercado notablemente desde que el presidente García empezó su segundo régimen.

Ello ha contribuido a desdibujar el perfil político de Lourdes Flores y de su agrupación. Por un lado, el hecho de que el gobierno aprista haya hecho suyo, en la práctica, aspectos medulares del programa defendido durante la campaña por UN descolocó a este sector.

Por el otro lado, más de uno que estuvo con Flores durante la campaña electoral ha terminado instalado en el gobierno aprista. Rafael Rey y Ántero Flores-Aráoz ya están en el gabinete ministerial, Arturo Woodman en el IPD, y el alcalde Luis Castañeda juega de puntero mentiroso del gobierno con el fin de beneficiar a su gestión municipal.

Al mismo tiempo, varios parlamentarios de UN no dejan de exhibir su simpatía por las políticas de García, reaccionan con furor ante cada perro del hortelano, y cuando surgen rumores de cambio de ministros, modulan sus comentarios y duermen con el celular en la mano, soñando con una llamada telefónica de Palacio.

De este modo, con su programa secuestrado por el gobierno, y con varios de sus antiguos acompañantes de ruta ubicados en la órbita del Apra, el desafío de Lourdes Flores es cómo encontrar un espacio propio que le permita construir un camino futuro en la política.




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