Si tuviera que señalar el indicio que mejor revela el subdesarrollo del Perú, su falta de un sentido de la nación y de una integración social, creo que sería el racismo. De todos los rasgos de nuestra sociedad, el racismo es el más desintegrador, el perturbador natural de una noción de comunidad. Personalmente, además, es el que más me repugna cuando lo veo aparecer en conversaciones y en chistes.
Creo que el precio que debe pagar una sociedad tan rica y diversa como la nuestra es la discriminación racial y cultural. El gobierno puede adoptar las recetas más adecuadas en la economía y tener un impecable manejo político pero la economía y la política son meros asuntos operativos. El destino de una sociedad se decide en su cultura.
El libro de Jorge Bruce, Nos habíamos choleado tanto (U. San Martín de Porres) aborda este tema desde un punto de vista psicoanalítico. El racismo no es solo un rechazo a las personas de color de piel distinta sino a las que son culturalmente diferentes. Bruce recuerda que el racismo está inserto en nuestro lenguaje (la palabra "denigrar" viene de "ennegrecer") y en la natural percepción que tenemos de "los otros".
Asuntos tan personales como el amor, por ejemplo, están influidos por un racismo inconsciente. El libro cita diversos casos de personas que surgen socialmente y que piensan que necesitan irse "blanqueando" (dejan a su esposa de piel oscura, por ejemplo, y buscan casarse con una blanca). En una reunión de publicistas, que cita Bruce, la mayor parte de ellos consideraba que las imágenes publicitarias deben siempre mostrar cuerpos blancos, de pelo rubio y ojos azules, los que resultan especialmente atractivos a las personas de las clases populares. Solo uno de los publicistas citados, el muy talentoso Gustavo Rodríguez, piensa (creo que con razón) que estos modelos han ido cambiando.
Otros casos que cita Bruce son ilustrativos. En una encuesta en la población mexicana sobre los rostros más atractivos en todo el mundo, los elegidos fueron los de dos mexicanos de piel oscura: Salma Hayek y Jorge Negrete. Me pregunto qué resultados tendría una encuesta de ese tipo entre los peruanos. El tema es el mismo y es esencial: aceptarnos, valorarnos, afirmarnos en la diversidad. Leer este libro abre perspectivas para seguir pensando en un tema que nos incluye.