Luego de haber estado relativamente tranquilo desde la partida de Keiko Fujimori a Estados Unidos, el fujimorismo se reactivó la semana que pasó a través de una serie de movimientos que parecen sincronizados en un momento en que el juicio a su líder ingresa a una fase decisiva, y en el que lo agarra a este, por la contundencia de algunos testimonios, de capa caída.
El objetivo no sería otro que producir un efecto mediático a favor de Alberto Fujimori como antesala a una serie de noticias derivadas del juicio que sus seguidores saben que va a ser bastante mala para este.
Los testimonios ya ofrecidos bastarían para que Fujimori permanezca en prisión por varios años, pero en las semanas que vienen está programada la asistencia de pesos pesados a la sala judicial de la Diroes, además de las nuevas pruebas anunciadas por el periodista Umberto Jara, cuya investigación Ojo por ojo contiene los indicios más sólidos de la vinculación de Fujimori con el grupo Colina.
En resumen, Fujimori está nervioso. Y, entonces, sus adeptos sacan a relucir una plataforma mediática que busca servir de cortina de humo. Desde los reclamos por las condiciones carcelarias y por la salud del reo, las arengas destempladas de Kenji acusando -sin fundamento- de que el Gobierno quiere matar a su padre, hasta la aparición del colina Carlos Pichilingüe con el refritazo de que Jara le ofreció dinero para que culpara a Fujimori, una bombita que el fujimorismo ya había soltado en el año 2003, cuando se publicó la primera edición de Ojo por ojo.
Lo cierto es que el juicio a Fujimori está entrando a una fase crucial, por lo que, a partir de ahora, su estrategia buscará, por todos los medios -a través de los medios, ciertamente-, de manipular la realidad con el fin de contrarrestar el trago amargo que, sin duda, se les viene.
Cuando el vocero La Razón ya no es suficiente para mover el cotarro a favor del reo, entonces se busca amplificar el mensaje soltando noticias como la de Pichilingüe con el fin de sorprender a tituleros somnolientos o interesados, que también los hay, y en varios lados.