| Sáb. 15 mar '08

Bebitud

Si bien la hermosura podría tener un valor de supervivencia -lo excesivamente asimétrico y otras proporciones consideradas sinónimo de fealdad en todas las culturas son señales de enfermedad y quitan atractivo reproductivo-, no es lo que hace irresistible el rostro de los nuevos seres para la gran mayoría de los adultos y no solamente sus padres. Es lo que se desprende de una interesante investigación que apareció en un más interesante lugar colaborativo para científicos llamado PlOS ONE.

Cuando uno presenta a personas adultas rostros de otros adultos y de bebés desconocidos, y se descuenta las cuestiones estéticas y otras variables de forma que pudieran sesgar a las personas hacia unos más que a otros, los segundos, de los bebés, producen reacciones en el cerebro -en una zona llamada corteza órbito-frontal media- en una fracción de segundo, que es distinta de la reacción que se da frente a caras en general, en el área encargada de los rostros y su reconocimiento.

Lo anterior quiere decir que hay una cierta bebitud, diferente de la belleza, que desencadena reacciones muy específicas en los adultos, aun en aquellos que no tienen ningún vínculo con los pequeños.

Como muchas otras cosas, ya Darwin había planteado que las caras infantiles ejercen poder sobre los adultos y que ello aumenta la probabilidad de sobrevivir en una especie, como la nuestra, cuyas crías son tan absolutamente inermes y dependientes durante tanto tiempo. Eso es distinto y viene por añadidura del instinto maternal que parte de la madre que da a luz, que limpia la placenta, que amamanta.

en efecto, cuando la tasa de muerte, durante el parto o por accidente, era muy alta, como durante buena parte de nuestra historia, un bebito que quedaba solo tenía más suerte si generaba atracción y respuestas de protección en adultos en general. La bebitud, en otras palabras, es una suerte de seguro para ser adoptado en caso de muerte de la madre y tiene una base biológica poderosa, que convierte en potenciales cuidadores a quienes no son progenitores.




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