Mejor será que Alianza y la U jueguen al yam-kem-pó
Sería un error interpretar las dificultades para organizar el partido que este fin de semana deberían haber jugado Alianza Lima y Universitario solo como un asunto deportivo, pues estas constituyen una expresión cotidiana de problemas mucho más profundos en la sociedad.
Este clásico se debía jugar en el Monumental de Ate, pero el Ministerio del Interior objetó su realización ahí por falta de condiciones de seguridad. No hay duda de que este es el mejor estadio del país, salvo por la gran dificultad para llegar y salir de él, además de la enorme molestia que se ocasiona a los vecinos.
Pero la razón de fondo en la decisión de que el clásico no se juegue en el Monumental no es esa pues, no hace mucho, la selección nacional jugó ahí. La causa es la dificultad para controlar los desmanes que suelen realizar las barras bravas de ambos equipos, dentro de las cuales se infiltran, lamentablemente, desadaptados que camuflan la delincuencia con pasión deportiva.
No es un problema reciente, pues ya antes se ha tenido que trasladar este partido a otros estadios del país, con resultados también fatales, como ocurrió no hace mucho en Chimbote.
Pero el hecho de que haya transcurrido tanto tiempo sin que podamos organizar un simple partido de fútbol profesional, y de que la solución sea mudarlo a otra ciudad, refleja una modorra para encarar asuntos básicos de la sociedad. Desde el crecimiento del pandillaje, la dificultad de la policía para controlarlo, o municipios que autorizan obras que, por no encajar en un diseño urbano elemental, se convierten en elefantes blancos.
Mientras esto no se arregle, mejor será que, a partir de ahora, el clásico del fútbol peruano se decida al cara o sello o, mejor aún, al yam-kem-pó. Es más seguro y, con lo mal que están jugando Alianza y la U, nos ahorraremos el padecimiento de un par de horas aburridas.
Bien hecho.-
El presidente Alan García debe ser felicitado por su anuncio de que promoverá una norma que otorgue igualdad de condiciones a mujeres y hombres para ingresar a clubes privados. Esta causa ha sido respaldada por este diario pues apunta al fortalecimiento de la igualdad de oportunidades en el país, un objetivo que
Perú.21
defiende.