| Sáb. 05 abr '08

El ambiente del Ministerio

Es crucial la designación del primer líder del MMA.

"Lo bueno toma tiempo, crear el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) también", dice una tarjeta amarrada a un relojito plástico de juguete, seguramente enviado por los responsables del diseño de la nueva entidad estatal, a manera de campaña publicitaria de intriga.

En efecto, el diseño del MMA está en la recta final y el Consejo de Ministros podría aprobarlo en breve.

Esto es políticamente relevante en un contexto en el que las cumbres internacionales que se celebrarán este año en el Perú tienen una agenda que -como no podía ser de otra manera- incluye la preocupación ambiental.

En este sentido, el nuevo ministerio es una buena manera de expresar el interés del país anfitrión por este tema que, sin duda, es crucial en el momento actual.

Pero el MMA no solo debe entenderse como un instrumento para vestirnos mejor ante la comunidad internacional, sino como una herramienta fundamental para impulsar un desarrollo que logre darle armonía a la promoción de la inversión en general -pero principalmente de la vinculada a los recursos naturales- con la protección del medio ambiente.

Sí se puede. Demostrar que dicho objetivo no solo es posible sino indispensable constituye el desafío central de la nueva entidad estatal. Lo que se espera es que los responsables del diseño del MMA hayan propuesto una organización que favorezca este propósito.

Lo que se debe tener claro es que no existe un único diseño institucional para alcanzar dicho objetivo. En realidad, la organización puede ser un ministerio o una entidad autónoma. Antes se probó con esta última, y ahora se está apostando por la primera.

No está mal, pero no se debería olvidar que la mera existencia de un ministerio no es ninguna garantía de éxito. Si lo fuera, ya tendríamos en el país una educación excepcional y un sistema de salud que sería la envidia de nuestros vecinos. Pero el que no sea ministerio tampoco asegura el éxito. Ahí está, por ejemplo, el deporte a cargo de Instituto Nacional del Deporte, el cual no es precisamente una expresión de excelencia.

Al margen del diseño que se decida, hay dos factores que quizá sean cruciales para el éxito de la tarea: respaldo político y la calidad de los primeros responsables del MMA.




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