| Mié. 16 abr '08

Chile: autorretrato de un ejército

Un cable de la agencia EFE, difundido por medios peruanos y chilenos el 12 de abril, reproduce extractos de una reciente intervención pública del general "scar Izurieta, comandante en jefe del Ejército de Chile, con puntos de vista centrales sobre las fuerzas armadas de ese país. La opinión del general se puede resumir en tres ítems: la transformación y modernización del Ejército chileno, la definición de las nuevas amenazas y la relación entre la misión del Ejército y la política exterior de su país.

Sobre la transformación y la modernización, el general Izurieta afirma que "doce años atrás, Chile tenía un Ejército que no serviría para el mundo, la región y el país que hoy tenemos", pues hoy "el mundo se caracteriza por la globalización, los sistemas democráticos, el libre mercado, respeto de los derechos humanos, la integración y la colaboración en misiones de seguridad".

De los cambios enumerados, vale la pena subrayar el predominio de los sistemas democráticos y el respeto de los derechos humanos. Sin embargo, a pesar de las reformas constitucionales, Chile aún carece de una ley equivalente a la del Ministerio de Defensa del Perú, que deja claramente establecida la autoridad política democrática sobre los militares. La modernización militar chilena es sobre todo endógena, por ejemplo, con muchos oficiales que tienen una segunda carrera profesional.

En cuanto a las "amenazas", la definición del general lleva a plantearse algunas inquietudes. Las principales, dice, son cinco: el terrorismo, el integrismo, el populismo, la disgregación social causada por los movimientos migratorios y los nacionalismos. Una posible lectura de estas "amenazas" es la siguiente: las dos primeras serían un saludo a su alianza con Estados Unidos; la tercera se estaría refiriendo al accionar de Venezuela y Bolivia; la cuarta haría referencia a los 80 mil peruanos instalados en Chile; y la quinta aludiría a Perú y a Bolivia, por sus dificultades limítrofes con Chile.

Es cierto que el general Izurieta precisó que la migración y el nacionalismo son solo potenciales conflictos y no entrañan peligros en sí mismos. No obstante, el Gobierno peruano podría aprovechar su próxima dos más dos (reunión de ministros del Exterior y de Defensa) para preguntar a los representantes de Chile qué alcances tiene la definición de esas dos últimas amenazas.

Finalmente, la idea de que el Ejército chileno es una "importante herramienta de política exterior" es políticamente correcta, pues lo presenta como un instrumento operativo sujeto a los intereses generales de la política exterior de su país y no como conductor o protagonista, aunque los fuertes gastos en armamento dirían lo contrario (615 millones de dólares en 2007 y 1,034 millones en 2006).




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