| Vie. 18 abr '08

A patada limpia

El pleito creciente entre el aprismo y el toledismo.

El presidente Alan García dijo ayer que los funcionarios del Banmat que se beneficiaron indebidamente de los créditos son unos "imbéciles", y propuso "la fórmula de la patada bien puesta" que él mismo explicó con la seguridad del que sabe de lo que habla: "Mi instrucción es que saquen a patadas a todos estos, y si son apristas, dos patadas". No lo dijo pero hay quienes creen que el castigo para los miembros de la chakana sería de tres patadas.

Teniendo en cuenta sus antecedentes en esto de abrirse camino (político) a punta de patadas, es de esperarse que esta vez solo sea una frase con la que el presidente busca conectar con un ciudadano que está harto de los escándalos por el uso irregular de recursos públicos para el beneficio particular.

Lástima, sin embargo, que la reacción presidencial cambie según el denunciado. Agresiva y lapidaria con los funcionarios de rango menor, suave y exculpatoria con los de su entorno partidario o el aliado político.

En cualquier caso, como la preocupación popular por la corrupción está volviendo a crecer, los políticos buscan acomodarla en sus agendas, y nada mejor que acusar al rival por debilidades en ese terreno.

Quizá por ello, el presidente García no apunta sus dardos contra el fujimorismo -el cual concentra sus ataques en el premier Jorge del Castillo pero esquiva a Palacio de Gobierno-, sino que lo hace contra Alejandro Toledo.

Contra él han sido los cuestionamientos presidenciales recientes en los casos del Banmat y de la carretera interoceánica. García señaló ayer que "no se trata de ir a la confrontación", pero es obvio que sus baterías quieren destacar la responsabilidad del gobierno de Perú Posible en ambos desaguisados.

El presidente García puede estar cometiendo un error pues en el caso del Banmat están involucrados apristas y chakanistas, como también podrían ser aliancistas o cremas. Los corruptos no tiene bandera y están, como las cucarachas, por todos lados.

Y si bien la interoceánica se origina en el gobierno anterior, aunque los apristas no quieran recordarlo hoy, su respaldo fue decisivo para la luz verde que tuvo el proyecto.

Por muy mal camino andamos si la lucha anticorrupción se usa para el ajuste de cuentas político.




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