Hace dos semanas, una radiante Luciana León declaraba a la prensa: "Sería inaceptable que el Ejecutivo no apruebe el proyecto. Tenemos que darnos la mano". Se refería al Texto Sustitutorio de las leyes 26905 (Ley de Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú) y 28086 (Ley de Democratización del Libro y de Fomento de la Lectura) que logró que el pleno del Congreso aprobara el 27 de setiembre. A dicha modificatoria solo le falta, para ser ley,
la promulgación del presidente.
LA PROPUESTA LEÓN.
Los cambios impulsados por la congresista León se centran en cuatro puntos:
1. Exonera del Depósito Legal (cuatro ejemplares que se entregan a la Biblioteca Nacional) a todos los libros importados menos a aquellos que pertenezcan a autores peruanos.
2. Otorga 30 días hábiles al Ministerio de Economía para que apruebe el "régimen de aranceles preferenciales a las importaciones de bienes para el uso exclusivo de la industria editorial".
3. Precisa que Cofidelibro (ente encargado de promover y capitalizar, mediante créditos blandos, la industria editorial) tendrá, además de su presupuesto, las siguientes fuentes de financiamiento: donaciones, legados, adjudicaciones y subvenciones (privadas o estatales), y las que provengan de los convenios de cooperación técnica nacional o internacional que suscriba.
4. Determina la exoneración -por seis años- del pago del Impuesto a la Renta a las regalías por derechos de autor.
LA OPINIÓN DE LIBREROS Y EDITORES.
Los editores Germán Coronado (Peisa) y Hugo Vallenas (Azulvioleta editores) y Chachi Sanseviero (librerías El Virrey) se oponen a tres de las cuatro medidas aprobadas por el Congreso y le piden al Presidente de la República que no las promulgue. Aquí sus razones.
1. "Ningún libro importado debería quedar sujeto al Depósito Legal. Si algún libro de autor o tema peruano -editado en el extranjero- le interesa al Estado, debería ser adquirido por este a través del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas (hoy virtualmente inexistente). Nuestros congresistas han decidido expoliar a los importadores, quienes no deberán traer lotes pequeños (cosa habitual) de libros de temas y autores peruanos, pues en tal caso deberán entregar al Depósito Legal los ejemplares que reclama la Patria. Esto desalentará la importación de textos de autores peruanos publicados en el extranjero".
2. "Tal como lo ha anunciado Luis Carranza, ministro de Economía, corresponde que se exonere de aranceles a la importación de libros. Esto fortalecerá a los agentes de la cadena del libro. Por fin las librerías serán rentables, los textos más baratos y habrá más puntos de venta. Desde el punto de vista del editor, es indispensable que se fortalezca la red comercial del libro. Mientras este sea caro, será difícil. Por lo tanto, si el ministro ya oficializó la exoneración de aranceles, el artículo aprobado por el Congreso resulta inútil, redundante".
3. "Incluir en el Texto Sustitutorio un mandato que obliga a Cofide a destinar fondos para financiar proyectos editoriales o de librerías no es ninguna garantía. Una vez más, las decisiones quedarán en manos de los altos funcionarios del Gobierno".
4. "La exoneración del Impuesto a la Renta es el único acierto de la norma aprobada por el Congreso. Sin embargo, esta es, en lo sustancial, equívoca, insuficiente y reñida con los objetivos de la Ley de Democratización del Libro".
La discusión está abierta.
Perú.21
apoyará toda medida que incremente la lectura entre los peruanos.