| Lun. 24 mar '08

Congresistas de oposición le dicen de todo a Alan García

Es lógico y hasta comprensible que a la oposición no le haya gustado nada que el presidente Alan García vuelva a tomar al Congreso como blanco de sus iras y de sus burlas, pero algunas de las respuestas que le dieron se salieron de los marcos del debate político y cayeron al nivel del callejón.

Muy temprano, el congresista Güido Lombardi aseguró que, "con sus críticas, el jefe de Estado ha querido decir que el Legislativo no sirve para nada o que solo sirve para obstaculizar, y ha dado a entender que lo mejor es cerrar el Congreso para librarse de los otorongos".

Desde su óptica, esta estrategia presidencial tiene mucho que ver con su futuro político y con las próximas elecciones generales, en el 2011.

"Que plantee francamente que lo que quiere es un Congreso débil y sometido porque va a proponer la reelección presidencial", le exigió.

Lombardi expresó que el Gobierno busca un chivo expiatorio porque está asustado con las alzas registradas en los productos de la canasta básica, porque vuelve a aparecer el fantasma de la inflación que caracterizó su anterior gobierno, y no descartó la posibilidad de que haya nuevos cambios en el gabinete a corto plazo.

El legislador de Unidad Nacional discrepó de la propuesta de Alan García para que los municipios puedan apoyar a la Sunat en la recaudación de impuestos a las pequeñas industrias y empresas, ya que -estimó- "no pueden ni siquiera cobrar los arbitrios en sus jurisdicciones".

"ES MENTIROSO".

Confrontacional, el nacionalista Isaac Mekler acusó a García de estar mintiendo y lo retó a "poner sobre la mesa las leyes que el Congreso ha aprobado y las que el Ejecutivo tiene en su poder y no pueden entrar en vigencia porque no cuentan aún con su reglamento".

"Le aseguro que en la ruma la diferencia va a ser tremenda. El Ejecutivo ha caído, incluso, en la ilegalidad, porque hay leyes donde se da un plazo de 60 días para que se reglamenten y ha pasado más de un año sin que cumpla la parte que le toca", dijo a

Perú.21.

Mekler indicó que la ley de pérdida de dominio, que tanto le interesa al presidente, ha sido modificada en la Comisión de Constitución, y explicó que, debido a ello, Javier Velásquez Quesquén ha pedido una semana de postergación, para ver cómo hace para que se cambie el dictamen.

"El presidente tiene que informarse bien antes de hablar. Está mal asesorado. Creo que dejó el cerebro en China y se vino", añadió en tono irónico.

Menos irreverente, Carlos Bruce, de la Alianza Parlamentaria, opinó que "el presidente García es muy hábil para sacar conejos del sombrero y extraer a la población de los temas importantes, como el hecho de que los precios siguen subiendo en los mercados".

"De alguna manera, las alzas le están costando popularidad, y nada más indicado que usar al Congreso como muñeco porfiado para darle de golpes", remarcó a este diario.

Desde las filas apristas, Edgar Núñez Román consideró que García tiene razón, "y por eso sale a dar estos brincos cuando critica la lentitud del Parlamento", pero aclaró que esta responsabilidad es compartida, ya que lo mismo ocurre en el Ejecutivo.

"No es hora de criticar ni de echar la culpa a otras instituciones sino de ejecutar. Necesitamos voltear la tortilla y lo que falta es poner pilas y profundizar la reforma del Estado", aseveró.

EXIGE RAPIDEZ.

En El Agustino, donde supervisó las obras de un complejo habitacional, el presidente Alan García se abstuvo de responder a sus detractores y pidió a la prensa que no lo vea como un gallito de pelea.

"No pienso nada (sobre esas críticas). No estoy para responder invectivas ni declaraciones biliosas. Lo único que pido es que se legisle con más rapidez en muchos temas que están esperando, como, por ejemplo, la ley de carrera administrativa pública. La ley significa que todos somos empleados públicos y que debemos tener una capacitación y una evaluación permanente", apuntó.

Agregó que el pueblo quiere un Estado que lo sirva y empleados públicos que no demoren las cosas, y que seguirá luchando por eso.


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