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| Vie. 09 may '08
Detenidos y heridos en San Marcos
Por unas horas, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) dejó de ser una casa de estudios para convertirse en escenario de una cruenta batalla campal que dejó varios heridos y detenidos. Ayer, cientos de estudiantes que habían planificado realizar una marcha de protesta por las obras que la Municipalidad de Lima ejecuta en los alrededores terminaron enfrentándose con piedras y palos contra la Policía. Esta última tenía la orden de repeler cualquier movilización.
VIOLENCIA.
Desde las 11 de la mañana, estudiantes de diversas carreras se reunieron en la Facultad de Derecho. Tenían programado marchar hacia el Parque Universitario para protestar por el by pass que se construye entre las avenidas Universitaria y Venezuela, obra que considera la reducción del campus para ampliar esta última arteria, proyecto con el que no están de acuerdo los alumnos.
A la una de la tarde, el grupo trató de iniciar su marcha por la puerta cinco, pero fue controlado por un cordón policial. La respuesta no se hizo esperar. La reacción inmediata fue contra los tractores y los obreros. Con gritos, insultos y pedradas, también arremetieron contra el contingente oficial. Una de las unidades de control de disturbios estuvo a punto de ser incendiada. Los efectivos, lejos de apaciguar las cosas, respondieron con más violencia.
La turba de estudiantes se atrincheró frente a la avenida Manuel Moncloa y Cobarrubias, sobre los restos del muro perimétrico que ha sido derribado. Desde allí, lanzaban piedras contra la PNP. Del otro bando, los agentes respondían con pedradas, además de gas lacrimógeno y chorros de agua.
Luego de casi media hora de enfrentamiento, vino lo peor. Un contingente de policías ingresó a las instalaciones de San Marcos y detuvo a 24 estudiantes. La universidad fue tomada por la PNP durante más de una hora. Los estudiantes detenidos terminaron en la comisaría de la zona y, posteriormente, en Seguridad del Estado. Se informó que al menos 10 personas resultaron heridas, entre ellas dos agentes.
¿VIOLENCIA DESMEDIDA?
La labor policial fue duramente criticada. El decano de la Facultad de Ingeniería Industrial, César Reynoso Barboza, aseguró que la PNP había ingresado a las aulas en plena clase rompiendo las puertas.
La autoridad estudiantil acudió a la delegación policial a indagar por la suerte de uno de sus alumno. El catedrático Guillermo Aznarán, de la Facultad de Economía, narró un hecho similar.
El jefe de la Sétima Región, general Javier Uribe, desmintió las versiones. El oficial aseguró que la institución actuó de acuerdo con el reglamento. Señaló que las autoridades del rectorado de San Marcos solicitaron la intervención de la PNP. Hasta el cierre de esta edición, el rector Luis Izquierdo Vásquez era inubicable.
El teniente alcalde de la Municipalidad de Lima, Marco Parra, lamentó la actitud de los estudiantes e informó que la obra continuará. "Estamos dispuestos a conversar, pero no bajo esa actitud", indicó el funcionario.
Por la noche, Eliana Revollar, jefa de la Oficina de Lima de la Defensoría del Pueblo, acudió a Seguridad del Estado para verificar la situación de los detenidos. Dijo a
Perú.21
que hoy se definiría la situación de los jóvenes y que hasta ahora se estaba cumpliendo con el debido proceso.
VIOLENCIA.
Desde las 11 de la mañana, estudiantes de diversas carreras se reunieron en la Facultad de Derecho. Tenían programado marchar hacia el Parque Universitario para protestar por el by pass que se construye entre las avenidas Universitaria y Venezuela, obra que considera la reducción del campus para ampliar esta última arteria, proyecto con el que no están de acuerdo los alumnos.
A la una de la tarde, el grupo trató de iniciar su marcha por la puerta cinco, pero fue controlado por un cordón policial. La respuesta no se hizo esperar. La reacción inmediata fue contra los tractores y los obreros. Con gritos, insultos y pedradas, también arremetieron contra el contingente oficial. Una de las unidades de control de disturbios estuvo a punto de ser incendiada. Los efectivos, lejos de apaciguar las cosas, respondieron con más violencia.
La turba de estudiantes se atrincheró frente a la avenida Manuel Moncloa y Cobarrubias, sobre los restos del muro perimétrico que ha sido derribado. Desde allí, lanzaban piedras contra la PNP. Del otro bando, los agentes respondían con pedradas, además de gas lacrimógeno y chorros de agua.
Luego de casi media hora de enfrentamiento, vino lo peor. Un contingente de policías ingresó a las instalaciones de San Marcos y detuvo a 24 estudiantes. La universidad fue tomada por la PNP durante más de una hora. Los estudiantes detenidos terminaron en la comisaría de la zona y, posteriormente, en Seguridad del Estado. Se informó que al menos 10 personas resultaron heridas, entre ellas dos agentes.
¿VIOLENCIA DESMEDIDA?
La labor policial fue duramente criticada. El decano de la Facultad de Ingeniería Industrial, César Reynoso Barboza, aseguró que la PNP había ingresado a las aulas en plena clase rompiendo las puertas.
La autoridad estudiantil acudió a la delegación policial a indagar por la suerte de uno de sus alumno. El catedrático Guillermo Aznarán, de la Facultad de Economía, narró un hecho similar.
El jefe de la Sétima Región, general Javier Uribe, desmintió las versiones. El oficial aseguró que la institución actuó de acuerdo con el reglamento. Señaló que las autoridades del rectorado de San Marcos solicitaron la intervención de la PNP. Hasta el cierre de esta edición, el rector Luis Izquierdo Vásquez era inubicable.
El teniente alcalde de la Municipalidad de Lima, Marco Parra, lamentó la actitud de los estudiantes e informó que la obra continuará. "Estamos dispuestos a conversar, pero no bajo esa actitud", indicó el funcionario.
Por la noche, Eliana Revollar, jefa de la Oficina de Lima de la Defensoría del Pueblo, acudió a Seguridad del Estado para verificar la situación de los detenidos. Dijo a
Perú.21
que hoy se definiría la situación de los jóvenes y que hasta ahora se estaba cumpliendo con el debido proceso.
