La historia del Perú sigue relatándonos día a día pasajes insospechados de nuestros antepasados. Esta vez, restos de seres humanos sacrificados hace más de cuatro mil años fueron descubiertos por un grupo de especialistas en el sitio arqueológico de Bandurria, en la provincia de Huaura, la cual albergó a una de las civilizaciones más antiguas de América, junto con Caral y Áspero, que están ubicadas en la localidad de Supe (Barranca) y que tienen 5,000 años de antigüedad.
Alejandro Chu Barrera, director del Proyecto Arqueológico Bandurria, precisó que los restos hallados son dos pares de piernas y de caderas y un cuerpo decapitado cuya cabeza aún no ha sido encontrada.
Agregó que los huesos desenterrados pertenecen a tres personas, "dos de ellas posiblemente mujeres, que fueron asesinadas para cumplir un ritual de la civilización del lugar".
El arqueólogo sostiene que anteriormente también se descubrió cadáveres en Bandurria, pero aclara que esta es la primera vez que los restos presentan muestras de haber sido parte de un sacrificio.
Cabe señalar que los antiguos peruanos tenían la costumbre de ofrecer sacrificios de menores o de mujeres durante la construcción de un recinto para, de esta manera, garantizar la perpetuidad de la obra. También podría ser que el rito forme parte del culto a alguna deidad de la zona.
Chu Barrera informó que los hallazgos se produjeron cuando un grupo de arqueólogos trabajaba en una de las plazas circulares del sitio arqueológico.
Asimismo, reveló que esta es la segunda plaza que ha sido desenterrada en Bandurria, y que en la primera no se encontró rastros de sacrificios humanos. Refiere además que, por las características del área, esta plaza circular posiblemente sea más antigua que la primera.
De otro lado, estima que al menos 10 edificaciones más permanecen ocultas aún bajo la arena del lugar, ubicado a la altura del kilómetro 141 de la carretera Panamericana Norte, en el distrito de Huacho.
IMPORTANCIA.
Bandurria es un sitio arqueológico monumental que corresponde al periodo precerámico tardío (3,500 años antes de Cristo) y que está formado por pirámides de piedra y de barro distribuidas en la parte norte del complejo. Mientras que el lado sur presenta restos de viviendas y de entierros.
Fue descubierto en el año 1973, cuando las aguas del proyecto de irrigación Santa Rosa inundaron el recinto -enterrado hasta ese entonces-, arrastrando gran parte de los vestigios arqueológicos.
Posteriormente, la doctora Rosa Fung reportó la existencia de Bandurria a la comunidad científica.