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Del Castillo considera que la obra "es necesaria, traerá seguridad y mejorará la zona". Opinó que las manifestaciones son creadas por "vándalos escudados bajo la máscara de progresistas".
El primer ministro Jorge del Castillo indicó que la gran mayoría de estudiantes está de acuerdo con las obras del by pass en las avenidas Universitaria y Venezuela pero que las protestas son causadas por extremistas que se oponen a la obra.
El premier manifestó que el comportamiento de estos malos estudiantes e infiltrados fue delincuencial, ya que atacaron a los trabajadores y a los vecinos de la zona, además de destruir propiedad del Estado, "que es propiedad de todos los peruanos".
Pidió a los estudiantes no dejarse convencer por estos elementos que buscan crear una "asonada universitaria por gusto".
PROBLEMA DE TIEMPO. A la supuesta falta de comunicación entre las autoridades universitarias y los alumnos, se suma la intransigencia de los últimos quienes en la víspera generaron desmanes dentro y fuera de la ciudad universitaria.
En declaraciones a RPP, una estudiante de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de dicha casa de estudios denunció que miembros del centro federado y de otras organizaciones visitan diariamente los salones y los incitan a participar en las manifestaciones.
Y si acaso los estudiantes se niegan a participar, contó la universitaria, los tildan de ser malos alumnos, no ser herederos del espíritu sanmarquino y de carecer de la voluntad de lucha que siempre caracterizó a dicha casa de estudios.
La estudiante también denunció que algunos congresistas se aprovechan de la coyuntura y van al claustro universitario para azuzar a los estudiantes y a cambio les ofrecen "luchar por ellos desde el Congreso".
Por su parte, miembros del tercio estudiantil de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de San Marcos manifestaron que los reclamos sucedieron a raíz de que nunca fueron consultados sobre la cesión de 28 mil metros cuadrados de terreno universitario para la construcción del by pass.
Los estudiantes señalaron que en esta zona se había previsto la construcción de un nuevo pabellón de aulas para su facultad.
Además manifestaron que no se oponen a las obras, porque sería oponerse al desarrollo. Asimismo deslindaron cualquier tipo de vinculación con los hechos violentos ocurridos en la víspera y pidieron que el ministro del Interior, Luis Alva Castro, se pronuncie acerca de, lo que para ellos fue, una "brutal intervención policial" ocurrida en la universidad.
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